Biographie de Le Corbusier

Charles-Édouard Jeanneret nace a La-Chaux-de-Fonds en el cantón de Neuchâtel (en Suiza) el 6 de octubre de 1887. Toma el seudónimo del Corbusier en 1920 del nombre de uno de sus antepasados: El Corbésier. Alumno estudioso, comparte con su padre la pasión de los cursos en montaña y el dibujo. A 13 años, se inscribe a la Escuela de Arte de La-Chaux-de-Fonds, especializada en los oficios de la decoración y el grabado de los relojes.
Su amo, Charles L’Eplattenier, desempeña un papel decisivo en el futuro del joven Charles-Édouard que se siente atraído por la pintura pero que L’ Eplattenier empuja hacia la arquitectura. De su enseñanza próxima a la corriente naturalista y del nuevo Arte, Le Corbusier guarda un profundo respeto para la naturaleza. Charles-Édouard entre pues al curso superior de arte y decoración creado en 1905 por L’ Eplattenier que enseña a la arquitectura y a la decoración. Durante esta formación, con motivo de realizar su primer pedido: la construcción de la villa Fallet.
Decide ampliar sus conocimientos emprendiendo con su camarada Léon Perrin, en 1907, un viaje a Italia, recogiendo sus recuerdos por centenares de dibujos y bosquejo. Tras Florencia, Ravenne, Bolonia, Verona, Padua y Venecia, gana Budapest y Viena, cruza Alemania y se instala en París. Hay a Frantz Jordán, Presidente del Salón de Otoño y arquitecto, que emplea abundantemente el hierro y el vidrio en sus construcciones (almacenes la Samaritaine). Su encuentro con Tony Garnier, en Lyon, señala una etapa antes de su visita en Eugène Grasset, en París, que lo pone en relación con los hermanos Perret (pioneros del empleo del hormigón armado).
Se contrata a Charles-Édouard en la agencia Perret durante catorce meses (entre 1908 y 1909). Esta estancia le hace descubrir todas las posibilidades ofrecidas por el hormigón armado y la posibilidad de un nuevo planteamiento de creación arquitectónico. Constituye una etapa esencial en la formación de su personalidad. El Corbusier aprovecha para completar sus conocimientos por la lectura de obras fundamentales, frecuenta la biblioteca Sainte-Geneviève, la Biblioteca Nacional, los museos. En 1909, vuelve a entrar a La-Chaux-de-Fonds. La escuela de arte le confía un estudio sobre la enseñanza de los oficios de arte en Alemania. Se inscribe en Berlín en la agencia del arquitecto Peter Behrens y se entrevista con a Walter Gropius y Ludwig Mies Van DER Rohe. Después de su estancia en Alemania, emprende, en 1911, un gran viaje que lo conduce en Europa Central, en Grecia e Italia. Este “viaje de Este” causa un choque, una revelación, un deslumbramiento cuyo recuerdo se inscribe en cerca de ochenta cuadernos de bosquejo, constituyendo una suma de impresiones y recuerdos que el arquitecto utilizará a lo largo de su carrera.
Vuelve a entrar el Chaux-de-Fonds hay durante cinco años. Aprovecha para construir, en 1912, al Locle la villa Favre-Jacot, en 1916, la villa Schwob y la villa Jeanneret-Perret para sus padres. Informado a partir de 1914 de las primeras destrucciones en la Flandes causada por la guerra, emprende de crear un método de construcción industrial por elementos estructurales combinables: el sistema dominó. Expone algunas acuarelas informadas de su viaje de Este al Salón de Otoño. Después de haber adquirido una formación genérale modesto, pero acumulando todo un conocimiento y aprovechando las experiencias y de encuentros fértiles, se instala definitivamente en París, al 20 de la calle Jacob, donde permanece hasta en 1934, antes de instalar con su mujer (Yvonne Gallis quien casó en 1930) rue Nungesser-et-Coli. Abre, en 1924 su propia agencia de arquitectura, a 35 calle de Sèvres, después de haber intentado crear a distintas empresas que saldrán bien apenas.
El encuentro, en 1917, del pintor Amadeo Ozenfant le abre otro horizonte, el de la pintura. Ozenfant hace descubrir el cubismo y el futurismo y le hace compartir su fascinación para la mecanización de la era industrial. El Corbusier comienza seriamente a pintar y publica, con su nuevo amigo, en 1918, después del cubismo. Designan bajo el término de “Purismo” su nuevo estetismo se caracterizado por la pureza, la simplicidad y la economía de los medios. Sus investigaciones tienen por objeto alcanzar la armonía y la unidad en la construcción de la obra.
En 1920, Amadeo Ozenfant, Le Corbusier y el poeta Paul Dermée fundan el estudio el nuevo Espíritu que consideran como un medios de expresión y un instrumento de provocación. El estudio deja publicarse en 1925 al cabo de veintiocho números. En 1923, Le Corbusier publica hacia una arquitectura, obra que señala profundamente la historia de la arquitectura moderna. En 1920, elabora el primer proyecto de una “maison Citrohan” – construcción modelo económica que favorece una producción en serie – luego, en 1922, un proyecto de “edificio-chalet”, formula reanudación más tarde en” l’unite de vie“él participa, en 1925, en la Exposición internacional de las Artes decorativas, en París, con su pavillon de l’Esprit Nouveau, verdadero manifiesto de arquitectura y arte.
Hasta en 1930 Le Corbusier multiplica las investigaciones en materia de urbanismo, nuevo concepto muy que va a desarrollar en sucesivas ocasiones: en 1922, el “plan para una ciudad contemporánea de 3 millones de habitantes “y, en 1925, el” plan voisin “elaborado para la ciudad de París. Si se considera como el inventor de un nuevo hábitat social, no sigue siendo menos fiel a una clientela preocupada de arte moderno e innovación arquitectónica: se construyen dieciséis chalets entre 1920 y 1931 para familias afortunadas, artistas o aficionados de arte. La mayoría se sitúa al oeste de París (Auteuil, Boulogne, La Celle-Saint-Cloud, Garches, Poissy, Villa savoye ). Arquitecto, urbanista. pintor, escritor, Le Corbusier despliega una actividad excepcional y multiplica los encuentros, las exposiciones, los viajes (URSS en 1928, Brasil en 1929, los de EE.UU en 1935) y los ciclos de conferencias.
En 1923, se es encargado que se conciba alojamientos trabajadores para un industrial bordelés a Ligero y Pessac y es construido, un año más tarde, “La petite maison”, modelo de arquitectura mínima para sus padres, a Corseaux, en borde del Lago Leman. En 1927 y en 1931, Le Corbusier se elimina desgraciadamente de dos grandes proyectos: el palacio de la Sociedad de las Naciones en Ginebra, donde sufre la cábala de arquitectos académicos, y el palacio del Soviético en Moscú, donde es eclipsado en favor de un proyecto menos gigantesco y sido desnudado. Este primer fracaso es experimentado penosamente por el Corbusier que declara su indignación en sucesivas ocasiones. Entre 1928 y 1930, el Corbusier y su primo Pierre Jeanneret realizan, entre otras cosas, Le pavillon suisse de la Ciudad universitaria, en París, y l’immeuble Clarté, en Ginebra. La construcción de un conjunto de alojamientos al Weissenhof cerca de Stuttgart da la ocasión a Le Corbusier de aplicar los “5 puntos de una nueva arquitectura” (el 1 – los pilotes, 2 – plan libre, 3 – la ventana en longitud, 4 – la fachada libre, 5 – el techo-jardín), producto de sus encuentros o sus experiencias con Peter Behrens, Frank Lloyd Wright, Walter Gropius y Ludwig Mies Van DER Rohe.
La creación de algunos chalets particulares le lleva a interesarse por los muebles de Eileen Gray y sobre todo de Charlotte Perriand (1903-1999). Este último se incorpora al taller del Corbusier a partir de 1928 y crea una gama completa de muebles. Es a partir de esta fecha que son fundados los congresos internacionales d `estructuran moderno (C.l.A.M.) que van a permitirle apaciguar su necesidad de intercambios y debates. De estos congresos nace la Carta de Atenas, publicada en 1943, que enuncia un determinado número de principios esenciales: vivir, cultivar el cuerpo y el espíritu, trabajar, conservar el patrimonio histórico.
Las convulsiones políticas de la segunda Guerra Mundial fuerzan Le Corbusier a cerrar a su agencia. Aprovecha para escribir, de dibujar y de pintar. En 1945, el Gobierno decide poner en marcha un programa de edificios sin asignación individual “con el fin de luchar contra la crisis de los alojamientos consecutiva a las recientes destrucciones. Se ve confiar por el Ministerio de Reconstrucción la realización de un edificio en Marsella. Le Corbusier aprovecha la ocasión de concretar las ideas sobre las cuales trabaja desde hace cerca de veinticinco años y que responden a un cuádruple objetivo: concepción de un hábitat, realización técnica, investigación social e innovación urbanística. Esta “unidad de vivienda de tamaño conforme” se terminará en 1952 después de muchas aventuras y la sucesión de seis Ministros de Reconstrucción. En consecuencia, se construirán otras unidades de vivienda: a Rezé-les-Nantes (1953-1955), a Briey-en-Forêt (1955-1958), en Firminy (1965-1967). Realiza, a petición de un industrial de St-Dié de los Vosgos, la fábrica Duvat entre 1946 y 1950, solo edificio superviviente del plan de reconstrucción de la ciudad para el cual se había solicitado.
De 1951 a 1955 construye Les maisons Jaoul, a Neuilly-sur-Seine, que asocian el ladrillo y el hormigón. En 1950, los primeros en contacto se entran para convencer el a Corbusier aceptar la construcción de una capilla de peregrinaje a Ronchamp. Este edificio, terminado en junio de 1955, permanece una de las realizaciones más famosas del arquitecto. Los diez últimos años se caracterizan por los trabajos realizados en India para la construcción de Chandigarh, capital muy del nuevo Pendjab nacido en 1947 de una división entre la India y Pakistán. En 1951, Le Corbusier emprende el estudio del plan de urbanismo y la ciudad, encuentro Nehru y se verá encargado también de varios otros proyectos para Ahmedabad, importante ciudad histórica al oeste de la India. El proyecto de Chandigarh le da la ocasión de realizar por primera vez una amplia composición monumental: el Parlamento, el tribunal de Justicia y el Secretariado. En paralelo a estos grandes trabajos, conduce de frente de múltiples actividades en el ámbito de las artes plásticas, predicando para una “síntesis artes”.
Empieza una investigación ilustrada más elaborada, a las formas complejas, a los colores densos, a veces violentos, se asocia al escultor Savina en la realización de “esculturas acústicas”, emprende la creación de grandes tapicerías. Elabora una rejilla de medidas armónicas – Le modulor – que da su nombre a un libro publicado en 1950. La obra poética acompañada de tableros litográficos, el Poema del ángulo derecho, publicado en 1955, reanuda algunos temas recurrentes a los cuales siempre ha seguido siendo fiel. En 1952, el capítulo provincial del de Dominica de Lyon, bajo el impulso del Père Couturier, propone a Le Corbusier construir un monasterio. Los estudios emprendidos en 1953 permiten comenzar la obra en 1956; la terminación de los trabajos en 1959 da en de Dominica un lugar de austeridad consustancial al estudio, a la meditación y a la subida del pensamiento: el convento Sainte-Marie-de-la-Tourette.
En 1955, Eugène Claudius-Petit, diputado de Firminy y amigo fiel del Corbusier, le propone construir el conjunto más importante que nunca haya realizado en Francia: una fase, una casa de la cultura, una iglesia y una unidad de vivienda; pero la muerte del arquitecto ocurrida el 27 de agosto de 1965 no permite al proyecto acabarse completamente. La fase y la unidad de vivienda cuyo Corbusier había estudiado el proyecto serán terminadas por sus fieles colaboradores (incluido André Wogenscky); la iglesia pada tras dificultades financieras se halla en la fase de terminación gracias a los trabajos de José Oubrerie.